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miércoles, 1 de junio de 2011

El Porqué de la Rebeldía en los Jóvenes

Ningún hombre conoce lo malo que es
hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno.
Sólo podrás conocer la fuerza de un viento
tratando de caminar contra él,
no dejándote llevar.
C. S. Lewis

La rebeldía es una etapa en la adolescencia que se caracteriza por una actitud violenta y opuesta a los limites establecidos. Pueden pasar por una fase en la que parece como si para ellos lo importante fuera sólo lo inmediato, y no se atreven a creer en nada más, porque tienen miedo a decepcionarse luego. Prefieren creer en poco y esperar en nada, porque así se sienten más seguros.


imagen jaspe999.blogspot.com

Hay padres que no han hecho la tarea de educación que tenían encomendada. Los hijos se van tornando rebeldes a medida que van ganando a los padres las pequeñas batallas que plantean cada día. Pero siempre hay tiempo de darse cuenta que los padres tienen la obligación ineludible e irrenunciable de seguir educando a sus hijos, aunque estos no lo quieran. Por lo menos mientras vivan bajo su techo familiar. 


Es un proceso de tira y afloja, donde siempre gana el que más interés tiene en ganar, y pierde el que se deja ganar sin luchar lo suficiente. Los padres tienen la grave obligación moral de no dejarse ganar en la educación de los hijos.

Es imprescindible educar a los hijos para que la sociedad no les castigue cuando sean hombres. Si los padres no han dado a sus hijos la educación adecuada, o estos no la han asimilado, cada vez será más difícil convencerles de que tienen que cambiar y dejar a un lado esa rebeldía que empiezan a practicar. No es imposible impedir a los hijos que hayan empezado a descarrilarse, se paren y no lo sigan haciendo, todo es cuestión que los padres estén bien formados, dediquen mucho tiempo y sobre todo mucho cariño hacia sus hijos, principalmente a los que han empezado con problemas. En manos de los padres está salvarlos o condenarlos cara al futuro.
Los padres no pueden limitarse solamente a darles buenos consejos y advertencias. Para obtener resultados satisfactorios para el presente y futuro de los hijos rebeldes, los padres tienen que empezar también una etapa de fuertes normas disciplinarias y sus correspondientes castigos 
Los padres tienen que explicarles las nuevas normas de la familia, horarios de entrada y salida de la casa, trabajos domésticos, tareas escolares, asistencia a la escuela, calificaciones escolares, relaciones con determinados amigos, manejo del dinero familiar y un largo etc.  Indicarles también que si no las cumplen les van a poner unos fuertes castigos y que los van a hacer cumplir.
Si los padres no pueden o no saben hacer cumplir los castigos impuestos, las alternativas que les quedan son muy pocas: Llevarles a la fuerza a algún consejero social especializado en casos difíciles, llamar a la policía si la cosa se agrava, o mantenerlos en la casa todos los fines de semana, estando bajo su vigilancia. Tienen que empezar a hacer lo que en su día no hicieron, que es el darles disciplina en la educación. La sociedad actual no acepta las rebeldías de los adolescentes, ni aunque sean contra sus padres.
 Los padres no pueden consentir que en la familia haya un mal ejemplo para los otros hermanos, deben aprender a negociar con sus hijos lo que estos tienen que hacer y lo que no tienen que hacer,  explicándoles bien claramente que en esa edad de la adolescencia les quedan muy pocos años o quizás meses para que se puedan seguir permitiendo el lujo de tener opiniones propias (hijos) con manutención y cuidados ajenos (padres). 
En cuanto cumplan los 18 años se les terminarán los privilegios de vivir en la casa familiar exigiendo de todo pero no dando nada. Entonces los hijos tendrán que elegir entre vivir en casa de los padres, con las comodidades que ello conlleva, seguir ejerciendo o no la rebeldía, independizarse voluntaria u obligatoriamente, yéndose de la casa familiar a vivir su propia vida. Pero háganles saber que la calle es muy dura, principalmente a esas edades de la adolescencia y sin la protección de la familia, produce muchas posibilidades de terminar en la cárcel, en el hospital, en el cementerio o con una paternidad irresponsable y la vida destrozada para el futuro. Es muy alto el precio que van a pagar por su rebeldía.
La rebeldía lleva a los adolescentes por un camino de pandillas, alcohol, drogas y sexo que siempre termina mal, Los padres no se pueden olvidar que tienen la responsabilidad civil y económica de todo lo que hagan sus hijos mientras estén bajo su patria potestad, es decir hasta que cumplan los 18 años. Es muy posible que en los tribunales de justicia exijan a los padres que cumplan las responsabilidades cuando los hijos cometen actos delictivos, incluso si no asisten regularmente a la escuela. Si problema de la rebeldía de los hijos proviene de la convivencia con determinados amigos o pandillas, tienen que hablar con los padres de esos amigos e incluso prohibir a sus hijos que se relacionen con ellos.
 Una de las mejores soluciones con los hijos rebeldes es acompañarles personalmente a la escuela y pasar a recogerlos, para que posteriormente se queden en casa, hagan las tareas y no salgan con sus amigos. Para cumplir este objetivo es muy posible que el padre o la madre tengan que modificar sus horarios de trabajo u otras ocupaciones, pero vale la vena hacerlo por el bien presente y futuro de los hijos. Si cuando son adolescentes con menos de 18 años ya se enfrentan a sus padres, y estos no pueden con ellos, imagínense lo que sucederá a medida que vayan creciendo o cuando dejen su casa familiar.
No hay soluciones mágicas en la educación de los hijos, solamente hay mucha dedicación, estar bien formados e informados leyendo libros sobre educación, dedicarles mucho tiempo a los hijos hablando con ellos y saliendo a pasear, tener muchísima paciencia, ser muy rectos en el comportamiento y ejemplo personal, ser coherentes en lo que se dice y en lo que se hace, consultar con los mejores expertos, saber con quienes andan, hablar con los padres de los amigos, vigilar a sus amigos, suprimir mucho del tiempo dedicado a la televisión, al internet  y a todo  lo que les aíslan del mundo familiar, comer y cenar todos juntos y sentados a la mesa, asistir a la Iglesia todos en familia, etc. 

Los padres tienen que analizar con total sinceridad cuales de estas acciones son las que practican, las que no practican y las que creen que podrían y deberían practicar. Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

martes, 24 de mayo de 2011

Truquitos para Mantener nuestra ropa en buen estado

Dejar que sus prendas tengan la misma presencia que cuando las compramos depende del tratamiento que les demos en su lavado, planchado y la manera como la guardamos. A continuación te da unos cuantos consejos prácticos
Muchas de las inquietudes de las amas de casa en general es que hacer, como actuar ante cualquier eventualidad que ha hecho que sus prendas de vestir se dañen, manchen o simplemente para evitar el deteriro de las mismas por no tener cuidado o no acatar las recomendaciones de los fabricantes, además de productos comerciales que de una u otra manera ayudan en cualquier cirscustancia, definitivamente, los truquitos caseros que han tenido mucho auge desde el tiempo de nuestras abuelas, son una opción ante cualquier accidente:
Es de suma importancia saber antes de que están elaboradas las prendas, conocer cada clase de tejido, etc:
COMO CONOCER LOS TEJIDOS DE LAS PRENDAS
.- Acetatos
  • Lavado: Recomendado el lavado a mano o a máquina a bajas temperaturas. No retorcer.
    Secado y planchado: Dejar que estas prendan se sequen de forma natural. No centrifugar.
    • Consejo: No usar detergentes biológicos.
2.- Algodón
Lavado: A máquina, permitiendo altas temperaturas. Separar siempre la ropa blanca de la de color.
Secado y planchado: Se puede centrifugar o tender. Evitar que las prendas se sequen por completo y se facilitará el planchado.
  • Consejo: Si la prenda además de algodón contiene otras fibras, se recomienda el lavado según la más delicada.
3.- Acrílicos
  • Lavado: El lavado a máquina siempre a bajas temperaturas suele ser el más aconsejado y habitual.
    Secado y planchado: Asegurar que la prenda una vez lavada no tiene un exceso de agua.
    • Consejo: Conviene lavarlos frecuentemente ya que absorben olores con gran facilidad.
4.- Brocados
  • Lavado: Recomendado el lavado a mano con agua fría o limpieza en seco. No retorcer.
    Secado y planchado: Planchar siempre por el revés sobre una toalla para proteger los bordados.
    • Consejo: Evitar aplastar el pelo del brocado que se levantará en el lavado.
5.- Cachemir
  • Lavado: Siempre a mano y en agua fría con jabón perfectamente disuelto. No retorcer.
    Secado y planchado: Secar de forma natural. Planchar a muy baja temperatura mientras la prenda aún esté húmeda.
    • Consejo: Tejido de alto coste que merece un cuidado específico.
6.- Pana
  • Lavado: Según indique la etiqueta podrá lavarse a mano o a máquina y, siempre del revés.
    Secado y planchado: Planchar del revés cuando el tejido aún esté húmedo. Se podrá alisar el pelo con un paño suave.
    • Consejo: Tejido muy resistente que ha de lavarse con cuidado para evitar aplastar el pelo.
7.- Tela vaquera
  • Lavado: Conveniente lavar a máquina por separado hasta comprobar que no destiñe. Lavar del revés.
    Secado y planchado: Planchar cuando la prenda aún esté bastante húmeda y utiliza la plancha bien caliente. Se trata de un tejido muy resistente.
    • Consejo: Comprueba que el tejido no destiñe introduciendo un paño blanco junto a la prenda vaquera, el paño recogerá el color desteñido. Si sale blanco se podrá unir con otras prendas sin riesgo.
8.- Encajes
  • Lavado: Se han de tratar las manchas antes de lavar a mano con un detergente muy suave. Descartar la lejía para que el tejido no amarillee.
    Secado y planchado: Secar en horizontal sobre una toalla blanca y lejos de la luz directa del sol.
    • Consejo: Es muy delicado y se ha de lavar y secar con sumo cuidado y mimo.
9.- Piel y ante
  • Lavado: En algunos casos se permite el lavado a mano. Posteriormente se protegerán con un aerosol específico.
    Secado y planchado: Mantén el buen aspecto de la prenda frotando el ante con un cepillo u otro trozo de ante.
    • Consejo: En pocas ocasiones se permite el lavado. Revisar la etiqueta.
10.- Lino
  • Lavado: Se permite el lavado a máquina a altas temperaturas. Tejido muy resistente.
    Secado y planchado: Planchar cuando la prenda aún esté bastante húmeda. Evita las arrugas utilizando almidón.
    • Consejo: Si la prenda es de color, comprueba la solidez del mismo planchando la prenda con vapor entre dos paños finos blancos, si el paño se tiñe no has de unirlo con prendas blancas en la lavadora.
Cuando una prenda tenga en cuenta las recomendaciones de los fabricantes y sigalas puntualmente para evitar daños
11.- Seda
  • Lavado: Lavar a mano en agua tibia. Algunas prendas permiten el lavado a máquina a bajas temperaturas, revisa la etiqueta.
    Secado y planchado: Tender de forma natural y planchar cuando la prenda aún esté húmeda.
    • Consejo: Se trata de un tejido muy delicado y se ha de proporcionar los cuidados específicos.
12.- Lana
  • Lavado: Estas prendas en ocasiones podrán lavarse a máquina. Revisa la etiqueta.
    Secado y planchado: Secar en horizontal o tendida. No centrifugar si se lava a máquina.
    • Consejo: Requiere lavar y secar con cuidado para evitar perder la forma de la prenda
Tanto el centrifugado como la exposición de la ropa al sol para secarla, tienden a apelmazar los tejidos, tenga en cuenta esto.
Si la prenda tiene entretela o forro, no mojarla, hay que limpiarla en seco para evitar que se deforme. Hay que distribuir bien el jabón, para evitar manchas en la ropa. Utilizar jabones neutros para lavar prendas delicadas. La lejía desgasta las fibras de las prendas, estropeándolas antes. Es preferible utilizar blanqueadores.
Trucos
  • Malos olores
    Para hacer desaparecer olores de la ropa, dejarlas toda una noche en agua con bicarbonato.
  • Polillas
    Si quieres evitar las polillas, corta la piel de un limón y cuélgala dentro de tu armario. Además, si colocas trozos de tiza blanca en las esquinas, evitarás los ácaros del polvo.
  • Carreras
    Para evitar que se rompan las medias, cuando las compres, mójalas y mételas en una bolsa de plástico dentro del congelador durante un día. Luego las sacas y las descongelas con agua tibia
  • Confía en las instrucciones de lavado de la etiqueta que encontrarás en el interior de cada prenda y síguelas escrupulosamente. Estas instrucciones son específicas para cada artículo y han sido probadas en laboratorio.
    Separa tu ropa antes de cada lavado según los colores y las temperaturas indicados. No llenes demasiado la lavadora y utiliza un detergente sin agentes blanqueadores para la ropa de color.
Lava al revés, l os colores estarán mejor protegidos y la ropa no se desgastará tan rápidamente.
Si la etiqueta de instrucciones así lo indica, elige el lavado a máquina mejor que a mano.
Para las prendas de punto que se pueden lavar en lavadora, el ciclo de lavado corto y el centrifugado moderado imperativos.
  • Si lavas a mano, utiliza detergente líquido en poca cantidad. No dejes tu ropa en remojo y no la retuerzas. 
  •  Un truco: puedes escurrir tus Jerseys enrollándolos en una toalla absorbente.
  • Lava las prendas delicadas en una "bolsa de lavado" (en venta en el comercio) o en una funda de almohada.
  • Si has comprado un conjunto de dos o más artículos, intenta lavarlos juntos para limitar la diferencia de color.
  • No olvides vaciar los bolsillos, cerrar las cremalleras y abrochar los corchetes para que no se enganchen.
  • Recuerde que las prendas de vestir finas tienen un cuidado especial que una prenda de jean, deben antes poner en práctica todas la recomendaciones que vienen en las etiquetas.