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martes, 24 de mayo de 2011

Los niños y como afrontar el luto por la muerte de un ser querido

Cuando un miembro de la familia muere, los niños reaccionan de manera diferente a los adultos. Los niños de edad pre-escolar creen que la muerte es temporal y reversible, esta creencia está reforzada por los personajes en dibujos animados que se mueren y reviven otra vez
COMO MANEJAR LA MUERTE DE UN SER QUERIDO EN UN NIÑO
Los niños de entre cinco y nueve años comienzan a pensar más como los adultos acerca de la muerte, pero todavía no pueden imaginarse que ellos o alguien que ellos conocen pueda morir. Por naturaleza, los niños siempre hacen preguntas relacionadas con los sucesos o imágenes que han observado; no obstante, cuando las preguntas se refieren a la muerte, en lugar de respuestas sencillas y sinceras, provoca una aprensión indebida en el adulto en lugar de la comprensión y el cariño que otras habitualmente desencadenanA la conmoción y a la confusión que sufre el niño que ha perdido su hermanito, hermanita, papá o mamá se le añade la falta de atención adecuada de otros familiares que lloran esa misma muerte y que no pueden asumir adecuadamente la responsabilidad normal de cuidar al niño.
DEBEN LOS NIÑOS ASISTIR AL VELORIO?
No se debe obligar a un niño asustado a ir al velorio o al entierro de un ser querido; sin embargo, el honrar o recordar a la persona de alguna manera, como por ejemplo, encender una velita, decir plegarias, preparar un álbum de recortes, revisar las fotografías o el contar una historia, puede ser de mucha ayuda. A los niños se les debe de permitir el expresar su pérdida y pena como ellos crean.
CUALES SON LAS REACCIONES DE UN NIÑO ANTE LA MUERTE DE UN FAMILIAR?
Los padres deben de estar conscientes de cuáles son las reacciones normales de los niños ante la muerte de un familiar, así como de las señales que indican que el niño está teniendo dificultad enfrentándose a la pena. Es normal que durante las semanas siguientes a la muerte algunos niños sientan una tristeza profunda o que persistan en creer que el familiar querido continúa vivo. Sin embargo, la negación a largo plazo a admitir que la muerte ocurrió, o el evitar las demostraciones de tristeza, no es saludable y puede resultar en problemas más severos en el futuro.
Una vez que el niño acepta la muerte, es normal que manifieste su tristeza de vez en cuando a través de un largo período de tiempo, a veces en momentos inesperados. Sus parientes sobrevivientes deben de pasar todo el tiempo posible con el niño y hacerle saber bien claro que tiene permiso para manifestar sus sentimientos libre y abiertamente.
Si la persona muerta era esencial para la estabilidad del mundo del niño, la ira es una reacción natural. Esta ira se puede manifestar en juegos violentos, pesadillas, irritabilidad o en una variedad de otros comportamientos. A menudo el niño mostrará enojo hacia los miembros sobrevivientes de la familia.
Después de la muerte de un padre o una madre, muchos niños actuarán como si tuviesen menor edad. El niño temporalmente actúa de manera más infantil exigiendo comida, atención, cariño y habla como un bebé. Los niños más pequeños frecuentemente creen que ellos son la causa de lo que sucede a su alrededor. El pequeño puede creer que su papá, abuelito, hermano o hermana se murió porque él una vez cuando tenía coraje deseó que se muriera. El niño se siente culpable porque cree que su deseo “se realizó”.
SIGNOS PARA QUE UN NIÑO SEA EVALUADO POR UN ESPECIALISTA
Los niños con problemas serios de pena y de pérdida pueden mostrar una o más de las siguientes señales:
• un período prolongado de depresión durante el cual pierde interés en sus actividades y eventos diarios
• insomnio, pérdida del apetito o el miedo prolongado a estar solo
• regresión a una edad más temprana por un período extendido de tiempo
• imitación excesiva de la persona muerta
• decir frecuentemente que quisiera irse con la persona muerta
• aislamiento de sus amiguitos
• deterioro pronunciado en los estudios o el negarse a ir a la escuela
Si estos síntomas persisten, puede que se necesite ayuda profesional. Un siquiatra de niños y adolescentes u otro profesional de la salud mental capacitado puede ayudar al niño a aceptar la muerte y asistir a los sobrevivientes para que ayuden al niño durante el proceso de pena y luto.
La reacción de un niño por la muerte de un ser querido es muy diferente a la reacción de las personas mayores. Los niños de edad pre-escolar creen que la muerte es temporera y reversible; esta creencia está reforzada por los personajes en dibujos animados que se "mueren" y "reviven" otra vez. Los niños de entre cinco y nueve años comienzan a pensar más como los adultos acerca de la muerte, pero todavía no pueden imaginarse que ellos o alguien que ellos conozcan pueda morir.
Los adultos que se comprometen a ayudar a niños en duelo deben ser conscientes de la responsabilidad a que se atienen con todo lo que digan o hagan, y deben respetar sus sentimientos
Al choque y a la confusión que sufre el niño que ha perdido su hermanito, hermanita, papá o mamá se le añade la falta de atención adecuada de otros familiares que lloran esa misma muerte y que no pueden asumir adecuadamente la responsabilidad de cuidar al niño.
Los padres deben de estar conscientes de cuáles son las reacciones normales de los niños ante la muerte de un familiar, así como de las señales de peligro. De acuerdo a los psiquiatras de niños y adolescentes, es normal que durante las semanas siguientes a la muerte algunos niños sientan una tristeza profunda o que crean que el ser querido continúa vivo. Sin embargo, la negación a largo plazo a admitir que la muerte ocurrió o el evitar las demostraciones de tristeza no es saludable y puede resultar en más problemas severos en el futuro.
No se debe obligar a un niño que está asustado a ir al velorio o al entierro, sin embargo, se recomienda que se les haga participar en alguna ceremonia como, por ejemplo, encender una velita, decir plegarias o visitar la tumba.
Una vez que el niño acepta la muerte, es normal que manifieste su tristeza de vez en cuando a través de un largo período de tiempo, a veces en momentos inesperados. Sus parientes deben de pasar todo el tiempo posible con el niño y hacerle saber bien claro que tiene permiso para manifestar sus sentimientos libre y abiertamente.
Si la persona muerta era esencial para la estabilidad del mundo del niño, la ira es una reacción natural. Esta ira se puede manifestar en juegos violentos, pesadillas, irritabilidad o en una variedad de otros comportamientos. A menudo el niño se mostrará con enojo hacia los miembros sobrevivientes de la familia.
Después de la muerte de un padre o una madre, muchos niños actuarán como si tuviesen menor edad. El niño temporeramente actúa de manera más infantil exigiendo comida, atención, cariño y habla "como un bebé".
Los niños más pequeños creen que ellos son la causa de lo que sucede a su alrededor. El pequeño puede creer que su papá, abuelito, hermano o hermana se murió porque él una vez "deseó" que se muriera. El niño se siente culpable porque cree que su deseo se "realizó". Algunas señales de peligro que hay que velar:
· Un período prolongado de depresión durante el cual el niño pierde interés en sus actividades y eventos diarios;
· Insomnio, pérdida del apetito o el miedo prolongado a estar solo;
· Regresión a una edad más temprana por un período extendido de tiempo;
· Imitación excesiva de la persona muerta;
· Decir frecuentemente que quisiera irse con la persona muerta;
· Aislamiento de sus amiguitos; o
· Deterioro pronunciado en los estudios, o el negarse a ir a la escuela.
Estos síntomas de aviso pueden indicar que se necesita ayuda profesional. Un psiquiatra de niños y adolescentes puede ayudar al niño a aceptar la muerte y asistir a los sobrevivientes para que ayuden al niño durante el proceso de pena y luto. fuente mibebesano.com, familymanagement.co

domingo, 3 de abril de 2011

Niños con Modales, Adultos exitosos

Para empezar hay que resaltar que los buenos modales no tienen nada que ver con una específica clase social, poder económico o que sea exclusividad de una élite.



Algo que mucha gente la relaciona con un determinado grupo social.
He sido testigo de comportamientos desastrozos en personas con mucho dinero o cierto poder y también he mirado a personas que no tienen una solvencia económica comportarse con altura en todo aspecto. Por eso estoy segura, que en cualquiera de los casos, la falta de modales perjudica notoriamente las relaciones con los demás y el tenerlos abre muchas puertas.
Hay personas que creen que los modales son para ponerlos en práctica solamente fuera de casa y se olvidan que es precisamente en casa donde comienzan, de nada sirve aparentar reglas de cortesía ante los demás, si dentro del entorno más importante como es en nuestro hogar, somos irreverentes, groseros o hacemos cosas que dicen mucho de quienes somos y que tarde o temprano los sacaremos a flote al momento de relacionarnos. A continuación una lista de los peores modales que se cometen en casa:
* Mojar el baño
* Dejar el lava manos lleno de cabellos y de pasta dental
* Dejar la llave abierta todo el tiempo mientras nos duchamos
* Utilizar grandes cantidades de papel higiénico y dejarlo a la vista de todos
Los malos o buenos modales dicen y hablan de donde son, de dónde vienen y quiénes son las personas
* No empacar las toallas higiénicas antes de botarlas al basureo
* Escupir o sonarse la nariz en la ducha o al cepillarse los dientes
* No soltar la llave del inodoro
* Mojar el sanitario
* Escupir en todo lado
* Dejar la ropa interior en el piso
* No poner a secar las toallas
* Dejar las cortinas de la ducha abiertas de par en par
* Sentarse a la mesa despeinados, en pijama o sucios
* Eructar en la mesa* Meterse los dedos en la nariz
* Poner los codos en la mesa
* Estornudar sin taparse la boca
* Bostezar
* Comer todos los alimentos con cuchara
* Comer el pollo o el pescado con las manos
* Limpiarse las manos con el mantel o bajo la mesa
Los malos modales en la casa son fáciles de percibir al compartir con las personas
* Pegar el chicle en los platos
* Retirarse los residuos de comida con palillos o succionar la comida de las muelas
* Sorber* Hablar con la boca llena
* Dejar la mesa con residuos de comida
* No meter la silla cuando se termina de comer
* Limpiarse los dientes con los dedos
* Chuparse los dedos cuando estén comiendo
* Comer haciendo sonidos
* Tirar la basura en el piso
* Sonarse la nariz con las servilletas
* Hablar con el celular mientras se come
* Que los hombres se rasquen en sus partes
* Que contesten mal el teléfono
* No agradecer cuando se termina de comer
* No recoger los platos* Interrumpir las conversaciones
Recuerden que los padres somos el ejemplo latente en que se afianzarán nuestros hijos, que somos nosotros la imagen a seguir "padres mal educados, hijos mal educados".
Padresdelsigloxxi.blogspot.com
Estos buenos modales se han perdido por que ahora las mamas trabajan fuera, los niños comen en el colegio sin nadie que les corrija, es muy dificil que los profesores supervisen o enseñen comportamientos adecuados, por eso invito a todos a reflexionar, aún estamos a tiempo de criar hijos sanos en todo aspecto, hijos exitosos, pues estén seguros que a nadie le interesa tener en su empresa, como pareja o en cualquier ámbito, a personas groseras, a las que uno les huye por la molestia que producen sus malos modales.
Graciela Parra ChacónInstructora de Glamour, etiqueta y Protocolohttp://artigoo.com/escuela-de-etiqueta-a-domicilio-para-ninos-y-ninas